Conformación de Redes Virtuosas: CON-TRIBU-IR.

Mar 19, 2021 | Columna

Por nuestro rol en la ciudad como ciudadanas/os conscientes, nuestra  aspiración a convertirnos en un referente destacado, en un ámbito donde hay muchos protagonistas trabajando y liderando diversos procesos para el desarrollo de Valparaíso, que conllevan miradas, algunas similares a las nuestras y otras antagónicas, debemos alinear nuestras miradas, proceder en coherencia y hacer de nuestras organizaciones un lugar de encuentro amigable, sano, basados en el profundo respeto por el/la  otro/a. Esto no solo se logra a través de un código ético explicito, sino de saber utilizar el lenguaje propio como principal medio de comunicación.

Es evidente que nuestra cultura ha propiciado un lenguaje que tiene como matriz lo técnico, científico e industrial, originado en nuestra cultura patriarcal. El lenguaje proveniente o nacido de nuestras emociones y sentimientos es desvalorizado o no tiene el mismo peso en nuestras relaciones y/o en la toma de decisiones. Y cuando logramos expresarnos desde aquí, en diversos ámbitos, lo hacemos, con cargas negativas.

Nuestras narrativas, deberían abrir puertas y no provocar rechazo, para esto, esencialmente las mujeres y las fuentes femeninas que todo ser humano contiene, sin importar su sexo o sus preferencias, deberían comenzar a fluir, integrándose con formas propias que implican una renovación de nuestro lenguaje, donde palabras nacidas de la guerra, por ejemplo: Lucha, combate, ganar, entre tantas, deberían ser desplazadas, por otras más adecuadas al mundo que queremos diseñar y construir. Una narrativa propia, nacida, más de la conexión con una fuente superior de amor e inteligencia.

Desde este lugar, quiero compartir algunas herramientas, surgidas desde una corriente nueva de encarar las relaciones  y por tanto de integrarnos a nuevas formas  de participar en  colectivos y organizaciones. Estas Herramientas, muy sintéticamente son:

I.- RECIPROCIDAD: Cuanto TOMO, cuanto DOY, para el cuidado del flujo de energía, Esto conlleva equilibrio en nuestro quehaceres y relaciones con Todo y todos/as.

II.- AUTO-OBSERVACION: Disciplinarnos para auto-regularnos, auto-corregirnos, en nuestro proceso de auto-conocernos. Controlar nuestra mente (“la loca de la casa” denominación dada desde la Meditación), que nos permitirá alquimizar o trasmutar nuestras emociones,  saliendo, aunque sea por momentos, de la fijación egótica.

III.- SILENCIO INTERIOR: Esto implica, además de tener momentos diarios personales  de silencio, sin radios, ni pantallas, ni conversaciones y darle espacio a la contemplación; implica ESCUCHAR a otro/a profundamente, soltando el control, relajando para recibir. Dicen que para que la rueda siga girando necesitamos que haya un centro de vacío y silencio.

IV.- INTELIGENCIA DEL CORAZON: Dicen algunos estudiosos de este tema, que el campo electromagnético del corazón es mucho mayor que el de la mente. Usar nuestra intuición y sensibilidad en los diversos momentos del día, nos lleva a sintonizarnos con esta inteligencia del corazón. Esto nos va permitiendo armonizar nuestro Pensar-Decir-Hacer y nos alinea con los propósitos.

V.- NUEVAS NARRATIVAS: Conlleva INTEGRIDAD en la PALABRA, tener la Consciencia que nuestra palabra crea un campo de atracción o rechazo, crea por tanto REALIDAD. Aquí la frecuencia y el tono es esencial. Remitiéndome a lo expresado en la introducción, nuestras narrativas deben abrir puertas y no cerrarlas.

VI.- DISCERNIMIENTO: Nuestra mirada y sensibilidad debe focalizarse en lo de adentro con el afuera, es como tener una visión de ratón y de águila a la vez para que haya EQUIDAD, equilibrio en nuestros aportes, así frente a la polarización reinante podamos ubicarnos en una cierta neutralidad que nos permita discernir.

VII.-REGENERACION: Esta debe ser Individual en conexión con lo colectivo y/o comunidad  y la naturaleza. Mi evolución de la consciencia afecta todo, el espíritu nos pertenece a todos/as, a todo lo vivo, no pertenece a las religiones, el conflicto de la Comunidad es falta de trabajo interior. Este trabajo de regeneración permite el emerger del propósito colectivo.

VIII.- CUIDADO: Hoy la Cultura del Miedo, exacerbada con esta nueva realidad de Pandemia, busca un reseteo para convertirnos, por ejemplo, en consumidores de nuevos productos. Se perspectiva una pérdida mayor de identidad propia y colectiva. El miedo, la desconfianza se transmite y nos aísla, aunque estemos en presencia de otros/as. Por esto y más, la ética del cuidado, del autocuidado, el servicio de colaboración en lo cotidiano se reflejara en el colectivo y en la comunidad.

Finalmente LAS REDES VIRTUOSAS, en la valoración de lo aquí expresado,  nos permitirán la CONSCIENCIA de la INTERDEPENDENCIA entre nos, una COMUNIDAD de VIDA, la CORRECCION MUTUA, porque VAMOS JUNTOS/AS no separados y la palabra es CON-TRIBU-IR.

Agradecida por recibir esto que he querido compartir,  que a la vez he acogido en mi ser para seguir trabajando con ustedes y conmigo, para no dejar de lado mi proceso de optimización.

Soledad Escrich Castillo, Candidata a concejala por Valparaíso.